El compliance ha llegado al mundo corporativo con vocación de permanencia y como medida de eficacia para mitigar riesgos y asegurar el cumplimiento normativo, la ética y la integridad organizacional y personal, no solo en el ámbito privado sino también en el público.
La Administración, a todos los niveles, y numerosas empresas públicas han sufrido un deterioro reputacional como consecuencia de episodios de corrupción y falta de integridad en la gestión de recursos públicos, que han puesto de manifiesto ciertas carencias en el control real de su actuación.
En consecuencia, ha crecido la certeza de que el sector público, sometido a la Ley y el Derecho por expresa remisión del art. 103 de la Constitución Española, necesita de instrumentos que aseguren ese sometimiento con el cumplimiento de las obligaciones en materia de buen gobierno, transparencia, actos administrativos, conflictos de interés, contratación y relaciones con terceros.
En este curso se repasarán las principales obligaciones legales y de buen gobierno o mejores prácticas, de administraciones, empresas públicas y fundaciones para garantizar un nivel de seguridad jurídica, con técnicas y modelos propios del sector público y otros atraídos desde el sector privado.
El curso que se divide en tres módulos, proporciona al alumno las herramientas necesarias para crear marcos de integridad en las distintas Administraciones Públicas así como en el sector público en general, con el objetivo de crear una cultura de cumplimiento y reforzar la ética e integridad institucional. Para ello se analizarán los sectores de mayor riesgo y se enseñarán las técnicas para hacer un mapa de riesgos, elaborar códigos de conducta o como debe implantarse un canal de denuncia entre otras cuestiones.








